Olas de calor
¡Sí! Ya sabéis, algo característico del clima continental que hay en madrid es el verano hiper-mega-súper caluroso. De ese que cuando vas paseando por la Gran Vía, se te nubla la vista y parece que el asfalto se derrite. (Chicos, ¡oportunidad para dejar huella!)
Es cierto, es tiempo para pensar en las vacaciones, relajarse, ponerse tonto, o apalancarse en el sofá. Pero también es tiempo de calor. No podemos evitar pensar en esos magníficos chapuzones en las piscinas, ya sean públicas o privadas, esas salpicaduras, o los remojones. Pero claro, no para todo el mundo es así. Los guiris normalmente no van a las piscinas (o no muchos, vamos), y los que se quedan en las oficinas hasta agosto, pues un tanto de lo mismo. Para esa gente, va este post.
Pues bien, encontré las recomendaciones de la Cruz Roja para cómo actuar ante una ola de calor. Es básico, pero por si acaso, yo lo recuerdo: Hay que evitar los grandes esfuerzos físicos, sobre todo en las horas de mayor calor. Beber líquido en abundancia, (exceptuando alcohol). Refrescarse cada vez que se necesite. Permanecer lo posible en la sombra. Usar ropa ligera, fina, y que deje transpirar. No dejar a niños y ancianos en vehículos cerrados. Utilizar cremas hidratantes, y solar, para evitar quemaduras. Tened cuidado, ya sabéis que las olas de calor son muy peligrosas, cada vez más gracias al cambio climático, y a que la capa de ozono apenas es más grueso que los cristales de mis gafas.
¿Los síntamos? Encontrarse débil y tener mucha fatiga, dolor de cabeza, falta de apetito, insomnio o calambres.
En serio, ¡cuidado! No vayamos a ser huevos fritos en mitad de la acera, gracias a nuestro amigo-enemigo el sol. Ay... ¿Qué sería de nosotros sin el sol?

Meneame
del.icio.us
¿Entonces? ¿Se trata de los valores que tiene la sociedad china acerca del honor, como algo extremadamente importante? De acuerdo con que algunas madres se sientan un poco "inferiores" al escuchar hablar a otras madres acerca de los logros de sus hijos, y es verdad que todos nosotros alguna vez nos hemos sentido en esa posición de niños comparados, pero no hemos recibido ninguna paliza por no ser mejores que ellos.
Yo me levanto por las mañanas, y puedo ir al baño a lavarme la cara. El agua cae a chorros del grifo. Puedo ir a la cocina a hervir agua para cocinar cualquier cosa, o simplemente tomar los recomendables dos litros diarios para saciar mi sed.