Te acercas a la multitud, las rodillas te tiemblan, y las manos te sudan. Te haces un hueco entre la gente, y la mayoría ya tiene su reacción: unos salen corriendo, otros llaman a sus madres... mientras tú buscas el nombre en la lista. Vale, has suspendido.
¿Y ahora qué?
Puedes reaccionar de diferentes formas:
-Saliste confiado del examen, te esperabas una buena nota, y encima suspendes. Sales corriendo a llamar a alguien que te cosuele.
-No tenías muchas posibilidades, y lo sabías. Respiras hondo, y te echas a reír, de lo patético que ha sido la situación.
-Pensabas que llegabas a un mísero aprobado y no ha sido así. Respiras, y te resignas.
-Te enfureces pero no haces ver nada de emoción, mientras por dentro te juras que vas a aprobar eso por tu madre.
-Te entristeces, sí, pero otra vez será.
-Has sido de unos pocos en suspener, y crees que eres tonto por la mayoría de aprobados. Algo tiembla en ti.
¿Y ahora?
No hay un manera exacta de afrontar un suspenso, chicos. Cada uno tiene la suya, depende de cómo sea. Pero si eres de los que lloran, tranquilo, al día siguiente te levantarás un poco mejor.
Si en cambio, te echas a reír, bueno... es mejor tomárselo con humor, no? Pero el aprobado exige un esfuerzo extra, además de horas extra.
Si te lo has tomado muy a pecho, no te esfuerces demasiado... puede que estudies con la ira hasta la coronilla, pero si luego te cansas... malo, malo... dosifica las horas de estudio.
Si te resignas, no lo hagas tanto, ¿qué pasa? Será así en la recuperación de septiembre? He conocido a gente, que aún sigue arrastrando alguna asignatura de primero cuando ya están en cuarto...
Si has sido de los pocos suspensos... ¡no te preocupes! a lo mej or si era tipo test, ha sido el factor suerte, o puede que los demás tuvieran seguro alguna pregunta y tú sin enterarte... mira a ver, pero no eres tonto para nada.
Eso sí, lo de trasnochar el día anterior... me da a mí que no funciona. A quien le funcione que me lo diga. Y mañana: cómo afrontar un aprobado.