Cómo afrontar un aprobado.
O en su defecto, cómo celebrarlo.
¿Qué hacer cuando uno tiene una nota que supera el cinco? Fácil. Si todos tus compañeros también lo tienen, salid y celebradlo. En cambio si uno de ellos tiene un suspenso... a volcarse con él, es decir,dadle atención y ánimo.
Pero no por eso tienes que menospreciar tu cinco, tu siete o tu diez, es más, celébralo por tu cuenta. No porque los demás estén suspensos te tienes que tragar su amargura y tristeza, pero tampoco por tener un aprobado tienes que perder tu sensbilidad y restregárselo la cara a los suspensos. ¿Me seguís?
Un aprobado demuestra que has comprendido bien una lección, un libro, o has tenido suerte en un test. Pero un suspenso no demuestra que no te sepas un libro o no lo entiendas. Quiere decir que, o no has estudiado, o no se te han planteado bien las ideas. O bien que el profesor es tan jodidamente retorcido que ha ido a pillaros en grupo. Nadie es mejor con un aprobado. Nadie es mejor con un suspenso. Ni peor.
Si te sale bien a la primera, ¡qué suerte!, ¡enhorabuena! Tu esfuerzo ha sido recompensado. Y si estás acostumbrado a ello... bueno, pues un día más. Eh, pero luego no llores si has sacado un 7 en lugar del 8'5 que te esperabas. Ahí te has pasado.
Pero claro, si no te escasean los aprobados, sal por la noche y celébralo. ¡Y no te avergüences de tener una buena nota!

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